Cuando los tejidos cambian tu percepción

El acto de tejer fue una de las primeras actividades creativas del ser humano. Se conoce desde la Prehistoria, en el Neolítico, por necesidad de cubrirse, por gusto y también como acto creativo. Desde esta conexión antigua y casi natural con los tejidos, podemos empezar a activar nuestra memoria para ir cambiando la percepción de nuestra relación con los tejidos o cuando los tejidos cambian tu percepción y te hacen más consciente. 


Tejiendo memorias

Nuestra conexión con los tejidos: Cuando cambian tu percepción

Tejedora de maíz 2019 Tejidos imaginarios Elevart Arteterapia Lizette Abraham
Tejedora de maíz 2019- Tejidos imaginarios – Lizette Abraham

Hoy en día, más que nunca, estamos todos confinados en casa y podemos compartir los poderes de entender cualquier artículo textil (bolsas para la compra, pieza de decoración, alfombra…). Es para divertirnos y es un acto de autoconocimiento para ir tejiendo memorias. Hemos visto cuánto, en esta cuarentena, las piezas textiles nos protegen y están siendo necesarias, con las mascarillas por ejemplo, o con la cobija con la cual nos abrazamos cada noche. El mundo de los tejidos nos invita a conectarnos con nuestra memoria y nuestra parte creativa. La creatividad y la imaginación son prácticas que hacen todo el mundo, no solamente los artistas. Además, es un acto intelectual, de pensar imaginando y creando. Es hacer algo nuevo, sintiendo a la vez su mundo interior y su entorno. Antes de ponernos a crear una pieza textil, podemos ir entendiendo nuestro alrededor.

La conexión de la araña con su entorno para tejer su tela

Tela de Araña Elevart Tejidos
En la naturaleza también se encuentran distintos tipos de telas, como lo describe el filosofo y ecologista David Abram en su libro “La Magia de los Sentidos”

Podemos ver que es un acto muy instintivo, ya que lo podemos observar en otros animales. Algunos animales como las aves y algunos insectos como las arañas, también tejen para su confort o necesidades. De ellos nos podemos inspirar para percibir lo nos rodea.

“Consideremos, por ejemplo, a la araña que teje su tela, junto con la presuposición –mantenida aun por muchos científicos- de que el comportamiento de esa diminuta criatura está completamente “programada en sus genes”. (…) “Por muy complejos que sean los “programas”, patrones o predisposiciones que haya heredado, siempre tendrán que ser adaptados y actualizados según cada situación inmediata en que la araña se encuentre. Por más determinada que sea nuestra herencia genética, siempre deberá ser, por así decir, tejida en el presente, actividad que necesariamente requiere tanto la capacidad de percibir las texturas y formas del presente, como la espontanea creatividad de adaptarse (y adaptar la propia herencia) a esos contornos inmediatos.” (1)

El tejido como entidad sensorial

Ahora podemos intentar conectarnos en el presente con los elementos textiles que nos rodean. Muchas veces nos acercamos al tejido desde un ángulo estético pero para entenderlo del todo, se tienen que usar todos los sentidos, para ir cambiando la percepción de tu relación con los tejidos.

Nuestra primera conexión sensorial con los tejidos

Os invito a agarrar las primeras piezas textiles que encontréis y que os acompañan y que os fijéis en ellas…

Elevart Tejidos Arteterapia Bordado Museo Hemslöjden i Skåne, Suecia.
Bordado, Museo Hemslöjden i Skåne, Suecia.

Podemos imaginarnos historias, mientras tocamos las telas que nos rodean. Mientras toco los tejidos, los tejidos me tocan a mí, y me cuentan una historia. Por ejemplo, puede ser la historia de la persona o de las personas que trabajaron para crear estas ropas. También podemos pensar en una historia totalmente inventada, partiendo de lo que sentimos.

Un tejido se mira en su totalidad: su color, su forma, su caída, sus símbolos, podemos ver lo que queremos dentro de él. Un tejano azul podría ser el cielo, nos podemos imaginar dónde esta este cielo y en qué momento del día. Las flores de una camisa podrían ser un jardín, nos podemos imaginar de donde vienen estas flores y en qué momento de su ciclo de vida están…

Nuestra segunda conexión sensorial con los tejidos

Gin Patin Textil Elevart
Tomar conciencia del textil que nos rodea con todos nuestros sentidos para cambiar de percepción (Foto: Gin Patin)

Luego, puedo cerrar los ojos, para sentirlo mejor. Puedes tocar el tejido lentamente, y después de manera rápida. Sentir y experimentar su textura, sus relieves, si es cálido o frío. Por ejemplo, te puedes imaginar unos paisajes, creando formas, de montañas, o sentir la lava de un volcán…

Un tejido se escucha, frotándolo con los dedos, apretándolo poco, y luego más, de un sentido, y luego del otro, puede tener un sonido grave, o más agudo. Por ejemplo te puedes imaginar el sonido de un pie, caminando en la arena, o de una ola de agua…

Un tejido se huele, se pueden reconocer las fibras que le componen (natural, artificial o sintético). Por ejemplo, se puede oler la lana de una oveja, o simplemente el olor de la persona que lo llevó encima y a veces podemos acceder a la parte emocional de nuestro cerebro y nuestra memoria.

Con este primer acercamiento al mundo amplio del textil, podemos tomar más consciencia de los tejidos que nos pertenecen o que nos rodean. Estoy cambiando la percepción de mi relación con los tejidos y haciendo un paso más hacia mí mismo, hacia los que comparten el espacio conmigo, y también hacia los que pensaron en cómo elaborar nuestros tejidos, creando una red de mentes creativas infinita.  

 

(1) David Abram, La Magia de los Sentidos, 1996  

 


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Bérénice Courtin

Bérénice Courtin

Artista Textil y Tallerista, enfocada en el Teatro. Postgrado en Artes Aplicadas Contemporáneas, Arte Textil, Escola Massana. Postgrado en Teatro, Lengaje Sensorial y Poética del Juego, UdG y Teatro de los Sentidos.

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