Tú también eres una persona tóxica. Es sencillo decir que una persona es tóxica cuando no consideramos que nosotros también podemos serlo. Porque de algún modo en mayor o menor medida tod@s en algún momento hemos sido egoístas e incluso tóxicos.


Agradecimientos

Hace un tiempo nuestra compañera Ona Porcell empezó este artículo como un aporte crítico sobre las palabras que usamos y la manera en que nos dirigimos a los demás; con su permiso me tomé la libertad de complementarlo para conseguir que su trabajo se publique.


¿Qué significa ser una “persona tóxica”?

Presentan actitudes que desgastan psicológicamente

Una persona tóxica tiene rasgos de  personalidad clúster B y falta de autorregulación emocional, muestra conductas narcisistas y egocéntricas, presentando actitudes negativas y manipuladoras, pero, sobre todo falta de empatía y una mínima inteligencia social, lo que se traduce en una serie de conflictos personales.

Aunque esta definición tiene un origen social, más no psicológico, es más bien una frase hecha con sentido común que se ha empezado a emplear para definir a una persona que aun no ha desarrollado estrategias psicológicas para gestionar sus propias dificultades emocionales, y relacionarse asertivamente con los demás.

Es así que, este termino no tiene uso científico, no obstante, en la actualidad lo utilizamos para describir a una persona que nos desgasta psicológicamente.

Es importante que no empleemos etiquetas para calificar a las personas, porque a pesar de que, estas relaciones sociales nos causan malestar psicológico, debemos trabajar nuestra empatía para poder comunicarnos con amabilidad y asertividad.

¿Por qué decimos que una persona es tóxica?

Hace unos años emergía y se popularizaba el término de persona tóxica para designar aquellos sujetos que manifiestan un comportamiento supuestamente perjudicial para su entorno. Nos gustó tanto esa expresión que se integró a nuestro lenguaje cotidiano.

 

¿Podría afirmar alguien hoy que no ha formado parte de una conversación en la que se ha empleado dicha expresión? ¿Existe algún individuo que aún no utilice esa locución como sinónimo o abreviación de “la relación con esa persona me desgasta”? Y es más, acaso ese “darse cuenta de la supuesta toxicidad de alguien” ¿Es motivo suficiente para finalizar una relación sea del tipo que sea?

La personalidad tóxica es una dimensión inscrita en un contexto social

 

Por tanto, decir que una persona es tóxica lejos de ser una categoría válida para describir la naturaleza psicológica de alguien. Entonces podemos pensar que la personalidad tóxica es una dimensión inscrita en un contexto social. Es decir, que el uso de este termino corresponde a lógicas del funcionamiento social neoliberal, que propician  la exaltación del yo individual.

Aquellas normas sociales garantizan que las personas podamos concebirnos como entes sociales diferenciados de la colectividad, y en consecuencia, se defiende el derecho a libre expresión y a ejercer nuestro libre albedrío. Bajo esta concepción muchas personas emplean palabras inadecuadas o etiquetas sociales para describir y/o dirigirse a los demás, normalizando las relaciones sociales destructivas.

Entonces, ¿Tú también eres una persona tóxica?

Aunque el estrés cotidiano y las frustraciones nos orillen a desbordarnos emocionalmente, no justifica que generemos un clima tensión desgastante para quienes nos rodean, y en viceversa, esto causa un efecto bumerán, donde la persona agobiada empieza a desarrollar ansiedad.

Por un lado, la ‘persona tóxica’ con sus peculiares características genera situaciones estresantes sobrevalorando su libre libertad de expresión, y de ese modo justificando el maltrato y el agobio que ocasiona.

En algún momento tod@s hemos sido egoístas e incluso tóxicos

Entonces, si reflexionamos sobre nuestra necesidad de autoconocimiento, y porque no, en nuestra falta de empatía, es posible comprender que las personas no son tóxicas, sino, que expresan sus pensamientos y emociones sin pasar por un filtro de autorregulación emocional y sin pensar en las consecuencias sociales.

Es decir, antes de categorizar a una persona como tóxica, es importante que realicemos un autoanálisis para comprender que nosotr@s también podemos ser repelentes, porque de algún modo según la situación y el contexto tod@s podemos ser egoístas, narcisistas e incluso tóxicos.

 


 

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Karla Shibell Yépez Defaz

Karla Shibell Yépez Defaz

Psicóloga-Psicoterapeuta-Docente. Máster en Neuropsiquiatría y Ps. infanto-juvenil. Máster en Inv. de la Ps. Clínica y la Salud. Estudiante de Doctorado en Psiquiatría (UAB).